jueves, 30 de diciembre de 2010

Álvar Núñez Cabeza de Vaca. Una vida de película

Hombre de familia hidalga y con algunas letras, se embarcó hacia el Nuevo Mundo en 1527 en una expedición dirigida por Pánfilo de Narváez que tenía por finalidad la conquista de Florida y la búsqueda de oro. La expedición desde el principio resultó difícil, pues sufrieron la pérdida de algunos barcos a causa de las tormentas. Dicha expedición, con de unos 300 hombres, llegó a Florida en 1528, y de allí se dirigieron por tierra hacia México. Fueron muriendo muchos de los integrantes de este grupo, por lo que Álvar Núñez Cabeza de Vaca se convirtió en jefe de estos conquistadores. Fue capturado por los indígenas y pasó de seis años de cautiverio, sobreviviendo como curandero él y otros tres expedicionarios, así hasta que son encontrados por un grupo de exploradores españoles en un poblado a orillas del río Sinaloa en México. Durante este tiempo, recorrieron el sudoeste estadounidense y norte de México. Regresó a España en 1537, no sin algún sobresalto en su vuelta a la Península, ya que sufrió el ataque de corsarios franceses y estuvieron a punto de terminar en el fondo de los mares. En España, permanecerá poco tiempo, lo justo para escribir una interesante narración histórica titulada “Naufragios”, que se publicaría en 1542, donde plasma sus aventuras y sus observaciones sobre las poblaciones indígenas conocidas en su periplo.
Su afán de aventura le hace viajar de nuevo a América, consigue ser nombrado Gobernador del Virreinato del Río de la Plata y en diciembre de 1540 se dirige hacia allí. Sufrirá un nuevo naufragio y se enfrentará a diversos ataques indígenas. Entre 1541 y 1542 dirige la expedición que recorrió el sur de lo que es hoy Brasil hasta Asunción, en la que descubrió las Cataratas del Iguazú.
En 1544 será apresado por un grupo de colonos españoles y será enviado a España bajo arresto por oponerse al uso de tanta barbarie hacia los indios. Se le destierra a Orán (África), donde permanecerá doce años hasta que obtuvo el perdón por parte de Felipe II. Escribió una nueva obra, donde informa de su actuación en el Virreinato de la Plata, la “Relación General”. Será nombrado Presidente del Tribunal Supremo de Sevilla hasta que, finalmente, tomó los hábitos y se radicó en un monasterio sevillano. Falleció en Sevilla hacia 1560.
Una vida que más parece un extraordinario guión de cine para una película de aventuras al más puro estilo holiwodiense. Anímense los directores de cine españoles, aquí tienen una gran historia de acción.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La deuda de EE.UU. con España

Se publicaba hace días en el periódico ABC que el abogado José María Lancha, después de años de investigación, ha sido capaz de calcular con detalle cuánto dinero debe EEUU a España por su ayuda durante la guerra de Independencia de EEUU. Tal es la cantidad que podría sacar a nuestro malherido país de la crisis actual.
Durante la guerra de Independencia norteamericana, que tuvo lugar entre 1776 y 1783, la corona española ayudó a los independentistas de EEUU frente a Gran Bretaña. La deuda a abonar por esta ayuda, que de haberse tenido que abonar entonces hubiera puesto en entredicho la estabilidad del tambaleante nuevo estado, asciende a 3 billones de dólares al cambio actual, si se calcula con interés compuesto del 5%, o de medio billón si el interés es simple.
Benjamin Franklin pasó por París en aquel tiempo para financiar su rebelión y es bien conocido cómo los franceses apoyaron al enemigo de su enemigo Gran Bretaña. De modo similar, John Jay, joven abogado plenipotenciario, buscó apoyo en la corona española. No pudo apuntarse un éxito como el de Franklin en Francia, pero también consiguió tratar con Floridablanca y que España finalmente pusiera dinero para su causa comprando letras. Dinero que ahora, por fin, se ha calculado con más o menos exactitud.
Tomado http://curistoria.blogspot.com/

martes, 7 de diciembre de 2010

EE.UU. y las filtraciones de Wikileaks

Advierto que no me causa sorpresa alguna las actuaciones norteamericanas tras las filtraciones de Wikileaks, creo que casi todo el mundo siempre ha considerado que esa forma de actuar es la que utilizan los principales estados del mundo y, mucho más, si se trata de los EE.UU. Como historiador sé que hay algunos hechos que demuestran esta sombría actuación de los norteamericanos para conseguir sus intereses, como ejemplo os pongo el caso del hundimiento del Maine en el puerto de La Habana en 1898. Bien es cierto, que aunque considero a los EE.UU. como un país cercano y aliado, mis ideas progres hacen que tenga en mi interior un cierto rechazo a la prepotencia estadounidense, aunque más bien podría decir a la prepotencia anglosajona, porque no dejo de reconocer que son hijos de la Gran Bretaña y de ella han mamado esa cualidad tan propia de su madre patria. Créanme que no quiero atacar ni herir con mis palabras a ningún anglosajón que se precie, también nosotros tenemos lo nuestro, pero es que estoy herido en mi orgullo de españolito de a pie por el menosprecio con el que nos han tratado aquellos que se creen el ombligo del mundo. Esto es tan sólo el grito de desahogo de quien no puede hacer otra cosa. ¡Ah!, por cierto, a mi Gobierno le pido un poco más de orgullo, menos arrastrarse y tener las ideas más claras a fin de establecer posiciones firmes en la defensa de nuestros intereses. Con esto se me viene también a la cabeza el tema de las relaciones con Marruecos, donde por no ofender nos están dando caña por un tubo y nosotros a agachar la cabeza, con esto no quiero decir que busquemos el enfrentamiento, pero sí que defendamos nuestros planteamientos con firmeza. En este aspecto, es necesario tener sentido de Estado y buscar posiciones comunes entre las principales fuerzas políticas del país en cuestiones decisivas, tanto de política interior como exterior. En fin, espero que nuestros representantes sepan recoger lo que les pide el pueblo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

"La expedición" de Stephen King

Hace años que admiro a este extraordinario escritor, por su imaginación y por su facilidad para mantener la tensión en sus historias. De nuevo me ha sorprendido con las cuatro historias que recoge este libro: "La expedición", que da título al libro, trata un tema muy interesante, los viajes a otros planetas a través del teletransporte y... las consecuencias que puede tener el mismo para quienes son demasiado curiosos; el segundo, "Superviviente", nos habla de cuánto puede hacer el ser humano para sobrevivir en una isla desierta; el tercero, "Abuela", es un auténtico relato de terror, propio del autor, en el que la tensión va subiendo línea tras línea, para acabar en un buen final; por último, "la balada del proyectil flexible", cuenta una historia de locura, donde la máquina de escribir de un escritor cobra vida.
Si no has leído nada de Stephen King, es hora de empezar con un libro ameno e intrigante como este, si ya eres lector de King, ¿qué puedo decirte?, no podrás resistirte a leer estas increíbles historias.