viernes, 28 de diciembre de 2012

El Camino Español


Como decía el gran Unamuno “me duele España”, mientras más estudio su historia más siento que repetimos errores del pasado. Estaba leyendo algunos aspectos del declive del Imperio español y os quiero hablar del llamado “Camino español” que en los siglos XVI y XVII sirvió para llevar aprovisionamiento, dinero y tropas a los Países Bajos españoles, donde desde 1566 se había producido una rebelión política y religiosa de algunos nobles y algunas regiones contra el dominio español. Dado que el traslado de tropas y provisiones por mar, a través del Canal de La Mancha, era complicado por los ataques ingleses, franceses y de rebeldes calvinistas, se buscó una ruta alternativa, que iba desde Italia, partiendo de Génova o Milán, a Bruselas, en los Países Bajos españoles. Esta ruta terrestre atravesaba territorios bajo dominio español (Milanesado, Franco Condado, Luxemburgo y Flandes) y territorios aliados o neutrales (como Saboya, Lorena y el Obispado de Lieja). La primera vez que se usó fue en 1567, por el Duque de Alba, y se mantuvo su uso hasta 1622, aunque siguió usándose con posterioridad, a través de otras rutas terrestres alternativas, ante el cambio de alianzas de alguno de los  territorios por los que atravesaba el Camino.
La ruta supuso un enorme despliegue logístico y permitió mantener el dominio español en parte de los Países Bajos hasta el Tratado de Utrecht.
Los españoles, siempre hemos sido capaces de acometer empresas enormes trabajando unidos y con ahínco por un fin, pero también hemos sido incapaces de mantener mucho tiempo ese espíritu de unidad, lo que nos ha llevado a hundirnos en crisis profundas. Aprendamos de la Historia.



Para ampliar la información, te recomiendo que visites las siguientes páginas:
http://www.elcaminoespanol.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Camino_Espa%C3%B1ol



miércoles, 26 de diciembre de 2012

Don Juan de Austria. Una historia de ambición y celos


Hijo natural del emperador Carlos V (I de España) y de la alemana Bárbara Blomberg, nació en la ciudad germana de Ratisbona sobre 1547. Su padre, Carlos, lo conoció ya en su retiro en el monasterio de Yuste. Fue considerado miembro de la familia real y recibió educación en Castilla, cursando estudios en la Universidad de Alcalá de Henares. Su hermanastro, el rey Felipe II, ante su evidente vocación militar le encomendó diversas misiones militares, rodeándolo de consejeros de calidad, en las que destacará, como en la represión de la rebelión de los moriscos en las Alpujarras o la lucha contra los piratas berberiscos en el Mediterráneo, alcanzando su máximo reconocimiento al frente de la Liga Santa que combatió a los turcos en la Batalla de Lepanto (1571), donde logró una resonante victoria, que le dará fama y acrecentará sus ambiciones personales (deseaba el tratamiento de alteza y la concesión del título de infante, así como un reino propio).
Fue por ello, por lo que posiblemente Felipe II, temeroso de su popularidad, le envió a un puesto en el que otros grandes militares españoles habían fracasado, a luchar contra la rebelión protestante en los Países Bajos, precisamente allí, sin dinero para pagar las tropas y sin hombres suficientes, negados desde España, no le fue posible acabar con la rebelión protestante y morirá en 1578 en Namur (Flandes) como consecuencia de unas fiebres tifoideas contraídas en esta campaña.
Fue, sin duda, una de las figuras más destacadas de la España de su tiempo, con un gran poder de atracción y con gran renombre internacional, lo cual unido a su ambición personal; despertaron, sin dudas, las suspicacias de su hermanastro el rey Felipe II. Su proyecto de invadir Inglaterra y convertirse en rey de ésta, será posteriormente puesto en práctica por Felipe II con la Armada Invencible, en 1588; aunque lamentablemente, para los intereses de nuestro país, fracasará.
Don Juan se encuentra enterrado en el Panteón de Infantes del monasterio de San Lorenzo de El Escorial.



Para más información:

lunes, 24 de diciembre de 2012

Carta de un soldado inglés desde el frente


Como os he explicado en clase de Historia del Mundo Contemporáneo la euforia inicial ante el estallido de la Primera Guerra Mundial se fue disipando conforme fueron pasando los años. Alemania se vio obligada a solicitar un armisticio por los disturbios y las revueltas que surgieron tanto entre la tropa como en la población civil, pero la situación era parecida en los otros países contendientes como narra muy bien en esta carta un soldado inglés destacado en el frente francés en febrero de 1918.


5/2/18
Francia, por la noche.
Cariño mio,
Ahora, si no hay problemas, vas a saber todo acerca de lo que ocurre aquí. Sé que te llevarás una gran sorpresa cuando te llegue esta carta... ¡Si alguna autoridad la ve! (...)
Quizá te gustara saber como está el ánimo de los hombres aquí. Bien la verdad es que (y como te dije antes, me fusilarán si alguien de importancia pilla esta misiva) todo el mundo está totalmente harto y a ninguno le queda nada de lo que se conoce como patriotismo. A nadie le importa un rábano si Alemania tiene Alsacia, Bélgica o Francia. Lo único que quiere todo el mundo es acabar con esto de una vez e irse a casa. Esta es honestamente la verdad, y cualquiera que haya estado en los últimos meses te dirá lo mismo.

De hecho, y esto no es una exageración, la mayor esperanza de la gran mayoría de los hombres es que los disturbios y las protestas en casa obliguen al gobierno a acabar como sea. Ahora ya sabes el estado real de la situación.
Yo también puedo añadir que he perdido prácticamente todo el patriotismo que me quedaba, solo me queda el pensar en todos los que estáis allí, todos a los que amo y que confian en mí para que contribuya al esfuerzo necesario para vuestra seguridad y libertad. Esto es lo único que mantiene y me da fuerzas para aguantarlo. En cuanto a la religión, que Dios me perdone, no es algo que ocupe ni uno entre un millón de todos los pensamientos que ocupan las mentes de los hombres aquí.
Dios te bendiga cariño y a todos los que amo y me aman, porque sin su amor y confianza, desfallecería y fracasaría. Pero no te preocupes corazón mio porque continuaré hasta el final, sea bueno o malo ( ...)
Laurie


Tomado de http://www.historiasiglo20.org

El caso de la momia asesinada


Puede que nunca sepamos cómo murió Tutankamón, pero parece que ya sabemos de qué falleció Ramsés III, y no fue precisamente de muerte natural: le rebanaron la garganta. Una nueva investigación sobre la momia del rey, una de las más queridas por los aficionados a la egiptología, ya que tuvo el privilegio de ser la que inspiró la caracterización de Boris Karloff y Lon Chaney Jr. en la serie de películas clásicas de terror iniciada con La momia (1932), ha concluido que el notable faraón de la XX dinastía fue brutalmente asesinado.
En una carambola digna del CSI (sección tebana) o Mentes criminales, los científicos afirman haber dado, apenas 3.000 años después del crimen, con el asesino del faraón (o al menos uno de ellos). Fue otra momia, esta realmente espantosa, no en balde se la conoce como la Momia Aullante, por su atormentada expresión. En esa segunda momia, los estudiosos identifican al príncipe Pentaura, hijo de Ramsés III, que fue uno de los principales implicados en el conocido complot palaciego para matar a su padre bautizado como la Conjura del Harén, y al que, según las fuentes, se le obligó a suicidarse, posiblemente por estrangulación. Y luego dicen que la historia antigua no es interesante...
Resulta curioso que nadie se hubiera dado cuenta antes de que la momia de Ramsés III presenta un tajo delantero en el cuello de tal envergadura que, según el nuevo análisis, le cortó la tráquea y la carótida y le alcanzó la espina dorsal. Vamos, una herida mortal de necesidad y realizada con una hoja afilada y evidente mala leche. Hasta ahora se especulaba con la causa de la muerte e incluso un reconocido egiptólogo como Jean Yoyotte apuntaba en 1996 que la momia “no presenta huellas de violencia” (!). Es lo que tienen las momias: no paran de dar sorpresas; recordemos la alegría que nos proporcionó Tutankamón al recobrar su pene. Es cierto que la momia de Ramsés III llevaba el cuello muy tapado (con capas espesas de lino), como para no coger frío.
Los resultados de la nueva investigación los ha publicado el lunes pasado en el British Medical Journal un equipo encabezado por el paleopatólogo y antropólogo molecular Albert Zink, del Instituto para Momias y el Hombre de Hielo (que ya es centro) de Bolzano (Italia). Zink ha estudiado también al (des)congelado Ötzi y, en un contexto mucho menos frío, a las momias de la época de Amarna (Tutankamón y familia).
Los científicos realizaron tomografías computerizadas a los cuerpos de Ramsés III y la Momia Aullante (conocida también de manera menos descorazonadora como Hombre Desconocido E), que se encuentran en el Museo Egipcio de El Cairo, y les extrajeron muestras para análisis de ADN, cuyos resultados, afirman, “sugieren fuertemente” que son padre e hijo.
Ambas momias fueron descubiertas en 1881 en el escondite (cache) de Deir el Bahari, un popurrí de cuerpos embalsamados que los sacerdotes habían resepultado allí piadosamente tras siglos de saqueos (Ramsés III tiene su tumba original en el Valle de los Reyes, la KV11, la famosa de los arpistas ciegos). Maspero, el gran egiptólogo, desenrolló in situ a Ramsés III ya buscando heridas que probaran que no sobrevivió al mencionado complot palaciego.
Las fuentes del coup d’état ramésida son tres papiros: el papiro judicial de Turín y los papiros Rollin y Lee, más cortitos. Los textos nos hablan de una tremenda conspiración para asesinar al rey en la que estarían involucrados una reina secundaria, Tiy, y el hijo de esta, el citado Pentaura —al que se habría querido colocar en el trono en lugar del legítimo heredero—, así como otras esposas y una larga lista de funcionarios, muchos de ellos vinculados al harén real. El papiro de Turín nos proporciona nombres de esos “grandes criminales”, algunos presentados con seudónimos deshonrosos como el mayordomo (siempre hay uno en estas situaciones) Mesedsura, que significa “odiado de Ra”. En la lista de magnicidas hay seis inspectores del harén, un cargo sin duda de confianza. También había escribas, un capitán de arqueros nubio y un heraldo, que parecen ocupaciones menos distraídas.
La conjura incluía un levantamiento popular y el uso, probablemente menos efectivo, de magia negra, con el empleo de imágenes de cera. A los acusados se los juzgó por grupos, y 38 fueron condenados. Varios fueron obligados a suicidarse en el propio tribunal. Por las fuentes no sabemos si el faraón sobrevivió a la conspiración.
Ahora, el tajo del cuello, que no parece resultado de un descuido del barbero, y el complot parecen sumar dos y dos. Además, los científicos han hallado en la herida de la momia un amuleto wedjet (un ojo de Horus) que habría sido colocado para sanar ritualmente al faraón en la otra vida.
En cuanto a la Momia Aullante, cualquiera que la vea no puede dejar de pensar que le ocurrió algo muy grave. Los autores de la nueva investigación señalan indicios de estrangulamiento. El cuerpo además no fue momificado de manera usual, sino bastante cruda (!), y se lo cubrió con una ritualmente impura piel de cabra, lo que se interpreta como evidencia de un castigo eterno.
La idea de que esta fea momia pudiera ser el hijo asesino de Ramsés III ya la había adelantado en 2008 el ínclito Bob Brier (el arqueólogo estadounidense que fabricó una momia moderna con un cuerpo donado a la ciencia). También se había hecho notar que la expresión agónica del rostro podía deberse a que el individuo fue momificado en vida y se le vertió resina por la garganta...
Yo no sé ustedes, pero a mí todo el asunto me recuerda muchísimo al argumento de The mummy, la película de 1999 (aunque no sabemos si Tiy tenía la envergadura de la inolvidable Anck su Namun de Patricia Velásquez).
¿Y en toda esta historia dónde está Zahi Hawass?, se preguntarán. Bueno, la de Ramsés III era una de las investigaciones que se desarrollaban bajo su implacable mirada desde hace años y que, de culminar durante su mandato, él se hubiera encargado de protagonizar con gran despliegue mediático, sombrero incluido. De hecho, el diario egipcio Al Ahram le atribuye al antiguo ministro de Antigüedades el liderazgo del equipo que ha reabierto el viejo caso...

Tomado de http://cultura.elpais.com

domingo, 23 de diciembre de 2012

La Batalla de Verdún


La Batalla de Verdún ha quedado como símbolo de la Primera Guerra Mundial y de la resistencia francesa, que popularizaron el eslogan ¡No pasarán! También es el ejemplo de guerra de desgaste, donde el alto mando alemán buscaba no un gran avance sobre el frente francés, sino causar el mayor número posible de bajas en los franceses para provocar su rendición.
La batalla fue la más larga de la guerra, pues comenzó el 21 de febrero de 1916 y terminó el 19 de diciembre de ese año.
Los alemanes lanzaron un gran ataque sobre el sector de Verdún con un importante apoyo artillero, avanzando lentamente y con grandes pérdidas humanas. Sin embargo, a partir de julio los alemanes son detenidos y, además, se abre una nueva ofensiva, ahora franco-británica, contra las líneas alemanas en el Somme, al norte de Verdún, lo que obliga a los alemanes a retirar parte de su artillería y fuerzas militares. A finales de año comienza la contraofensiva francesa, con importante apoyo artillero, que hace que los franceses recuperen parte de las posiciones perdidas. Así, al final de la batalla, las líneas entre los contendientes, se movieron apenas algunos kilómetros; y, aunque la batalla terminó, los combates en la zona siguieron desarrollándose hasta el final de la guerra.
En Verdún la mayor parte de las víctimas lo fueron por la artillería, que demostró su importancia en el resultado de la misma. Los intensos bombardeos sobre las líneas enemigas eran seguidos de ataques de la infantería sobre las trincheras enemigas, donde las ametralladoras, las granadas de mano y los lanzallamas, usados por primera vez por los alemanes, provocaban una enorme cantidad de víctimas. En esta batalla también se demostró fundamental el suministro de las tropas francesas a través de camiones.
El número de bajas en la batalla fue de un cuarto de millón de muertos y de cerca de medio millón de heridos por ambos bandos. Los alemanes tuvieron un número de bajas casi similar al de los franceses, con lo cual no consiguieron su objetivo. A pesar de este gran número de bajas, no será la batalla más sangrienta de la guerra, pues este triste mérito corresponderá a la otra gran batalla de desgaste que se inició en el verano de este mismo año, la Batalla del Somme.



lunes, 10 de diciembre de 2012

"La flaqueza de bolchevique" de Lorenzo Silva

Un libro de lectura fácil, entretenido y divertido, si no fuese porque cuenta una historia dura, la de un treintañero con una existencia anodina y gris, que tras un accidente de tráfico conoce a una chica de quince años de quien se enamorará perdidamente, ella será una luz en su triste y monótona existencia. Comienza entonces la lucha interior entre el deseo y lo moralmente correcto; que no se resolverá sino trágicamente, recordando los finales de La Celestina o Romeo y Julieta en versión moderna.
En la historia se mezclan de manera magistral la ironía, el cinismo, el pesimismo, el amor y la violencia. Es una buena novela, os la recomiendo.