lunes, 11 de julio de 2011

"El Vengador" de Frederick Forsyth

Te recomiendo un libro refrescante para el verano. Este libro se lee con suma facilidad, es una historia escrita con la maestría de un escritor de éxito internacional y con un argumento perfectamente entretejido. Su apasionante lectura te absorbe y no te permite dejar de leer hasta su conclusión. No exige mucho esfuerzo mental y es el libro perfecto para leer en las vacaciones de verano.
Tan sólo tengo un pero, que no sé si es del todo correcto, pero me parece entrever en este escritor inglés un apasionado fervor por todo lo anglosajón, algo natural después de todo, pero cierto desdén hacia lo hispano. No sé que opinaréis cuando lo leáis, pero me gustaría que me dijeseis si os ha parecido así o no.

Masacre. La represión franquista en Villafranca de los Barros (1936-1945). Francisco Espinosa Maestre

El libro de Francisco Espinosa tiene la rigurosidad investigadora del autor y su facilidad para engancharnos en su lectura. Es, por tanto, un libro serio y ameno, que permite al lector no quedar indiferente con un período de la historia de España que es necesario conocer para que no se vuelvan a repetir acontecimientos como esos y es un libro que al mismo tiempo reclama que se corrijan las injusticias todavía presentes tanto tiempo después. Hechos como los narrados nos hacen reflexionar sobre cuestiones todavía no superadas a pesar del paso de los años y de una Transición modélica, pero que en favor de la reconciliación nacional dejó algunos flecos sueltos que todavía, tantos años después, son difíciles de afrontar por nuestras instituciones públicas, pero que es necesario hacerlo para poder pasar página y encarar el futuro con la conciencia tranquila.

domingo, 10 de julio de 2011

La primera vuelta al mundo


Entre 1519 y 1522 se completa la primera vuelta al mundo, empresa dirigida en principio por Fernando de Magallanes, pero, finalizada, tras su muerte, por Juan Sebastián Elcano, con lo que se demostraba la esfericidad de la Tierra.
La expedición formada por cinco naves con unos 250 hombres a bordo y con Magallanes al mando de la flota se hizo a la mar en agosto de 1519. Tras pasar por las Canarias se dirigió hacia Sudamérica, viajando más al sur de lo que hoy es Brasil donde exploraron cada porción de costa buscando el paso hacia el océano Pacífico. Tuvieron que pasar el invierno austral en el sur de lo que hoy es Argentina. En ese momento se produjo un motín que supuso la pérdida de dos de las cinco naves de la expedición. Cuando terminó la estación fría siguieron hasta el sur hasta encontrar el paso que todavía hoy llamamos Estrecho de Magallanes.
Una vez entrados en el océano al que ellos van a bautizar como Pacífico empezaron una travesía que Magallanes esperaba que fuese corta hacia el oeste en dirección a Asia. La trascendental decisión de proseguir el viaje después de más de un año de navegación, sufrir un motín y perder hombres y barcos, sólo puede entenderse por la creencia de Magallanes en la proximidad de las costas asiáticas.
La expedición de Magallanes se desplazará durante tres meses por el Pacífico sin ver nunca tierra y casi sin comida. A causa de la falta de alimentos frescos muchos marineros enfermaron de escorbuto y de estos la mayor parte acabarán por morir. La expedición ya en un estado desesperado alcanzará la isla de Guam en enero de 1521 y luego reemprenderá su viaje hacia Asia.
Magallanes va a encontrar la muerte en las Islas Filipinas en medio de una escaramuza con unos nativos. No va a conseguir, por tanto, terminar la circunnavegación del mundo, pero había recorrido ya la parte más desconocida y demostrado que su plan (y el de Colón) era viable: “alcanzar oriente por occidente”.
La expedición continuó al mando de Elcano, marino español que después de alcanzar las islas Molucas y cargar especias, inició el viaje de regreso por la ya conocida ruta “portuguesa” (conocida, pero peligrosa para una expedición española) a través del Índico para luego circunnavegar África para acabar llegando en septiembre de 1522 a España. De las cinco naves que partieron sólo completó la vuelta al mundo una, la Victoria, y de los más de 250 hombres que embarcaron tres años atrás, sólo volvieron 18. Estos fueron los primeros seres humanos en dar la vuelta al planeta y, aunque este no era el objetivo de la expedición, es lo que les hizo pasar a la historia, en especial a Juan Sebastián Elcano, al cual el rey Carlos I le concederá un escudo de armas coronado con un globo terráqueo e ilustrado con la leyenda o divisa “Primus circumdedisti me”, que significa “el primero que me rodeaste”.
Como curiosidad para la historia debe añadirse que después de vaciar la carga del único barco que terminó la travesía se calculó que el valor de las especias transportadas servía para pagar los gastos de la expedición e incluso producir beneficios. Ello puede ilustrar el enorme negocio que suponía el comercio de estos productos y explica los tremendos esfuerzos y peligros que los marineros de la época se atrevían a soportar. La dificultad de la expedición planeada por Magallanes queda de manifiesto porque hasta cincuenta años después nadie se atrevió a repetir semejante viaje.
http://olmo.pntic.mec.es/jtac0001/historia/exploradores/circunnavega.htm

La rapidez de la conquista americana


La conquista de América se llevó a cabo con una rapidez extraordinaria, en poco más de 50 años se dominó prácticamente todo el territorio americano, las causas de ello, teniendo en cuenta los escasos efectivos que partieron de la Península, hay que buscarlas en distintos hechos: la conquista de grandes territorios que se encontraban bajo el dominio de enormes imperios (como el azteca o el inca), que agilizaron el dominio español en amplias zonas de América; otra causa, fue la habilidad de los españoles para buscar alianzas con los pueblos indígenas sometidos a estos imperios; además, supieron aprovechar las disensiones internas surgidas en estos; por otro lado, dada la superioridad tecnológica europea, el armamento hispano era más efectivo que el indígena, a lo que hay que sumar el uso del caballo y de perros, que provocaban el terror de los indios. Por último, favoreció a los españoles la existencia de leyendas que hablaban de la llegada de dioses desde Oriente que los dominarían. Una de estas leyendas era la que les relato a continuación, la leyenda de Quetzalcóatl que, junto a otros motivos ya expuestos, permitieron al extremeño Hernán Cortés conquistar con enorme rapidez el imperio mexica.
Cuando Hernán Cortés llegó a Tenochtitlán fue recibido por Moctezuma, el gobernante supremo de los aztecas, de un modo muy respetuoso. Moctezuma era un adorador de Quetzalcóatl y pensó que se hacía realidad la profecía que anunciaba que el dios volvería desde el mar de oriente. Representaban a Quetzalcóatl como un personaje con barba y blanco de color, por lo que al ver a Cortés y a su séquito de barbudos creyeron que el tiempo del mito se había hecho realidad. Cortés aprovechó la circunstancia para conocer a su enemigo y sus debilidades y así poder derrotarlo. Junto a su habilidad, Cortés contaba con una tecnología bélica superior y la ayuda de miles de guerreros de pueblos vasallos de los aztecas que estaban muy descontentos con su gobierno.